Columnista invitado

septiembre 29, 2010 in Opinión by editor

Creo que con 23 años de residir y con una familia formada en este país me asiste el derecho de opinar con propiedad y por experiencia propia de algunos hechos que han tomado notoriedad en los últimos días y que llaman a la reflexión y al análisis.
El caso de Nelson Rivera tiene dos aristas fundamentales, ambas lamentables y dolorosas para todos, como son la inseguridad personal (robos, asaltos , extorsiones, etc,) y la inseguridad laboral (traducida en falta de pago, atención médica, seguro de vida, AFP, condiciones de trabajo adecuadas, etc.). La primera generalizada para toda la población y la segunda que toca a los que estamos involucrados en el futbol.
En el futbol esta situación no es nueva y nace, crece y se desarrolla cada vez más bajo la “protección y cobertura” de la legislación vigente y de las “brillantes jugadas “que realizan ante cada situación que implique pagar por un servicio los encargados de asumir estos compromisos.
Ante la desgracia que sufre Nelson, gran proyecto de jugador y excelente ser humano, surgen las voces que reclaman afiliación al seguro social, seguro de vida, creación de una asociación de jugadores (sindicato) y de todo lo concerniente a lo que no posee el futbolista en este momento.
En lo personal, aunque ya no soy jugador, agradezco las buenas intenciones que no pasaran de ser eso por una razón sumamente sencilla… todo cuesta dinero.
Entre otras cosas, cotizar al seguro social , pagar una póliza por seguro de vida, los aportes para las AFP , y todos los etcéteras que se me pueden olvidar implican pagar mensual y consecutivamente, cosa que no se da en más de dos equipos de cualquiera de las ligas profesionales del país… Estos pagos se deberán hacer durante los 12 meses del año y acá se pagan sólo 10 meses de salarios (o se deberían pagar ) ya que los torneos se acortan cada vez mas y las pretemporadas no se pagan… Estos y otros varios ejemplos relacionados a la actividad son parte de los temas que hay que regularizar antes de hablar de todo lo anterior…
Querer cobrar lo que un ha trabajado es un pecado capital, máxime si un par de resultados deportivos no son buenos. Ganar para poder aspirar a cobrar es un requisito indispensable, salvo rarísimas excepciones… Los que hemos estado toda la vida en el fútbol sabemos quiénes pelean por cobrar lo honradamente ganado , quiénes cobran “bajo agua” y quiénes se mantienen “negociando y resignando “deudas para dejar las puertas abiertas para más adelante, ya sean jugadores o entrenadores.
Por esto es inviable la Asociación de Jugadores, como lo es la de entrenadores, cuya única función es capacitar y dar títulos habilitantes. También es imposible cristalizar las buenas intenciones antes mencionadas mientras exista este marco legal que permita que alguien firme 25 contratos de trabajo, pague lo que quiera pagar y cuando no tenga más ganas de estar en los medios se retire sin ninguna responsabilidad legal o patrimonial.
El caso de Nelson Rivera, aparte de lamentable y desgraciado, es una alarma que deben atender todos los involucrados, cada uno desde su sector. El futbol es muy generoso y cobija a mucha gente, pero también necesita que le cuiden y le ayuden a crecer… No que lo sigan matando. Gracias.

Daniel Uberti es un ex jugador uruguayo que militó en Danubio (Uruguay), Real España (Honduras), Comunicaciones (Guatemala), Marte, Metapán, FAS y Firpo. Como entrenador dirigió al San Salvador, Real España (Honduras) y Nejapa. Actualmente trabaja en FESA.